Hace ya trece años que un grupo de docentes (de centros públicos de la Comunidad Valenciana, Catalunya y Baleares) pusieron en marcha este evento educativo, convencidos de que la música hay que sacarla del aula porque puede proporcionar mucho más que lo que los libros de texto ofrecen. Este año fue Sant Carles de la Ràpita el lugar privilegiado con los sonidos, voces y pasos de baile de los chavales.
No es nada fácil organizar a casi un millar de estudiantes de ESO de varias decenas de centros muy distantes entre sí para que en dos días y medio pasen de verse por vez primera a dar un espectáculo de primera línea, con baile y música en directo, con un coro de varios cientos moviéndose y cantando al unísono... Solo un entusiasmo desbordante, una voluntad extraordinaria que supera cualquier dificultad (que este año triste han sido muchas y mucho más dolorosas) y la convicción de que la música es una excelente vía para el desarrollo intelectual, creativo y emocional de los adolescentes, hacen posible que año tras año surja la magia.
Lo han conseguido de nuevo: nos dejaron encantados a todos los que pudimos disfrutar en directo del estreno (y única representación) de El Musical. Mi enhorabuena y miles de felicitaciones por ese maravilloso trabajo, tanto a los estudiantes (muchas caras conocidas por el escenario) como para los docentes que los han dirigido, especialmente a nuestro admirado departamento de música: Edu Roselló, Elena Llopis y Jordi Villaroya. Muchas gracias por habernos permitido compartir esos mágicos momentos.