Seguro que muchos recordaréis un famoso artículo de nuestro gurú clásico en el que se preguntaba sobre los chavales 2.0. Mucho ha llovido desde entonces y algo debe estar cambiando porque cada vez hay más estudiantes que usan Internet para muchas más cosas que esa red social en la que todos estamos pensando.
Acabo de llegar de Valladolid donde precisamente he estado presumiendo de alumnos 2.0 (aprovechando los días festivos en Benicàssim) y mostrando el trabajo que hacen con blogs y wikis como parte de las "II Jornadas de Jornadas de Innovación Educativa y Máster de Secundaria. Realidades y perspectivas en el aula de clásicas" organizadas por la Universidad de Valladolid, el CFIE y la sección correspondiente de la SEEC.
Como de costumbre dejo la presentación con los ejemplos que hemos comentado. Hay enlaces a algunos vídeos, como el que hicieron los alumnos de 2º sobre el uso del iphone en clases de griego o la explicación de los alumnos de 1º del año pasado sobre su trabajo en la wiki de vocabulario griego.
Estas ocasiones son especiales para desvirtualizar a compañeros a los que se conoce por las redes, como a Carlos Viloria, al que sigo hace tiempo y que presentó una interesante ponencia en el mismo curso un par de días antes. Es una lástima no haber podido asistir pero con la generosidad que le caracteriza la ha compartido para disfrute de todos. Me encantó poder ponerle por fin voz y cara.
Un extraordinario placer fue estar acompañada en todo momento de un amigo chironiano que me ha mimado más de lo que merezco. Como cicerone de su ciudad soportó mi compañía e incluso me llevó al museo (no sabía en qué se metía, evidentemente). Su amabilidad es inagotable, convirtió el paseo en una visita inolvidable. Gratias maximas, amice!
Como también ha sido excelente y maravillosa la acogida de Cristina. Hay que decir que su empeño en que esta actividad formativa pudiera realizarse ha sido extraordinario y sólo ella sabe lo que le ha costado celebrarla (e imagino que nunca lo confesará). Sus completas explicaciones sobre curiosidades e historias de Valladolid me acompañarán mucho tiempo. Gracias a ella pude disfrutar entre otras cosas de una visita privilegiada a la Biblioteca Histórica de Santa Cruz y pasearme entre incunables y manuscritos, una experiencia única.
Es de justicia agradecer también la hospitalidad del CFIE y de Ana, su asesora (de clásicas), que puso a nuestra disposición una acogedora sala con ordenadores donde (para variar) funcionó todo perfectamente.
Por último pero de no menor importancia quiero agradecer a los asistentes la paciencia al escucharme y el entusiasmo ante las actividades propuestas. Se vieron obligados a representar el papel de alumnos y como a ellos, tuve que recordarles que eso de disfrutar hay que mantenarlo alejado de las actividades formativas, no vaya a correr la voz de que aprender es divertido y empiecen a llenarse este tipo de eventos de gente con ganas de aprender.








