Pensamientos

domingo, 15 de diciembre de 2013

Yo confieso...

Yo confieso que este trimestre he disfrutado con los alumnos de 3º de Cultura Clásica.


No son un grupo especialmente bueno académicamente (eso dicen los resultados) ni tampoco con un comportamiento ejemplar (eso dijeron en las evaluaciones) pero no solo no puedo quejarme de ellos sino que hemos conseguido aprender juntos muchas cosas y disfrutar haciéndolo. 

Quizá sea por los nuevos espacios que usamos. Ser independientes, no molestar a clases vecinas, tener un patio para nosotros solos, organizarnos a nuestro aire... solo puede dar buenos resultados.

Quizá sea porque solo nos vemos una vez a la semana, dos horas seguidas. No lo hemos pedido nosotros, nos llegó de rebote por una solicitud del departamento de Física y Química, pero nos hemos adaptado perfectamente. A veces suena la segunda música y ni nos enteramos.

Quizá sea porque la materia es fantástica. ¿A quién no le gusta aprender mitología, la vida en la antigüedad, los orígenes de nuestra civilización? 

Quizá sea por el lujo que es visitar todos los años la Saguntina Domus Baebia, donde las palabras Ludere et discere dan nombre a su trabajo. Aprendemos más en una mañana que en tres meses de clase.

O quizá sea, como dice un buen amigo, porque soy una idealista.

De cualquier modo, esta es mi evaluación de este primer trimestre con los alumnos de 3º: hemos empezado a recorrer juntos un fascinante camino, en el que hay algunas cosas que mejorar pero muchas más para disfrutar. Sigamos así.

6 comentarios:

Luis Inclán dijo...

...de donde se puede concluir que los alumnos oficialmente "malos" lo son bastante menos según que profesor/a tengan.
¡Ánimo, que saldrán muchas vocaciones clásicas!

Núria dijo...

Ni una sola carita triste! Enhorabuena!

Olga dijo...

... porque a veces hay que educar creando un clima de acogida. Si entran en un espacio donde se les trata con respeto, donde se les anima a ser creativos, donde los errores son tratados como oportunidades... En realidad el ser humano está hecho para aprender. Forma parte de nosotros mismos. Pero es muy fácil frustrar el aprendizaje; más fácil que impulsarlo. Felicidades a tu clase y a ti.

Miguel dijo...

A lo mejor, Ana, es que el buen humor, la simpatía y las ganas de trabajar, se contagian...
¡eres un crack!

Un beso.

Fernando Blaya dijo...

Da gusto ver tanto entusiasmo¡¡ Φιλἠματα¡

Susana Losada dijo...

Enhorabuena!! es imposible ser mala alumna con una profe así!!