Pensamientos

martes, 19 de noviembre de 2013

#JornadaSagunt

El sábado era el día: una jornada de Sagunt sin Juanvi. 


Ninguno de los que nos reunimos allí en esa mañana gris y pasada por agua, podíamos evitar buscarlo en cada esquina. Las miradas se cruzaban pero las palabras no hablaban de lo que estaba en la mente de todos, esa ausencia tan presente todo el día. Hubo muchos abrazos silenciosos, mucho cariño compartido, no hacía falta más para saber lo que todos sentíamos, esa emoción que nos congelaba la sonrisa, ese saber que nada será igual, pero no queríamos que el día pasara entre lágrimas. 

Lo primero fue un breve recuerdo a nuestro Hermes con las palabras de Blanca, un documento recuperado que él había preparado con muchísima ilusión para sus últimas jornadas y el emplazamiento al homenaje que se celebrará en abril. Tomamos aire, recuperamos ánimos y comenzamos las sesiones de formación.

Con Emilio Canales recorrimos los recovecos de la historia de la enseñanza de las clásicas en nuestro país. Una presentación impresionante y detallada que nos hizo viajar en el tiempo para comprender la situación a la que hemos llegado en la didáctica de las clásicas. Ojalá podamos leer pronto toda su investigación pues es una impresionante labor que merece ser conocida por todos los que estamos interesados en ese tema.

De la mano de Hans Offereins, con el que ya había coincidido en otro evento clásico, viajamos hasta Holanda. Nos explicó la situación de las clásicas en su país, donde los centros están especializados y solo se cursa latín y griego en algunos de ellos. Lo más sorprendente y que causó sensación en la sala fue conocer la carencia de especialistas en lenguas clásicas en Holanda, situación que conduce en algunos casos a dejar la docencia en manos de profesores de otras materias (historia, lenguas) e incluso estudiantes.

Con Arístides y Pedro Pruneda, a los que conocemos por su ¡Gracias, Grecia!, aprendimos con un excelente toque de humor lo que debemos a Roma. No hacía mucha falta convencernos de nuestra herencia clásica pero la forma original de presentar los argumentos nos hizo pasar un rato muy agradable.

También hubo un momento para la presentación conjunta del proyecto Grundtvig Ludi Europaei Classici, en el que andamos metidos desde Ludere et Discere junto a la asociación "Hablemos español" de Millau y la asociación FESTEA de Coimbra. 

Terminamos la mañana con las dulces palabras de Isabel Barceló, que nos acompañó a la Roma de Rómulo y Remo, descubriéndonos rincones desconocidos que podemos incluir en visitas con alumnos.

Por la tarde hubo talleres para todos los gustos, lo difícil era elegir. Aunque me hubiera encantado, no pude jugar con las palabras en griego con Mario, ni en latín con los magistri Germán y Antonio, ni danzar con Àlex, ni pude hacer lucernas con Ana, ni conocer los secretos de la cosmética con Conxa, ni aprender comedia latina con Pedro, ni ver el museo de escenografía con Gemma, ni visitar los yacimientos con Carmen... 

No pude disfrutar de esos talleres porque estuve mostrando algunas cosas que se pueden hacer con los móviles en un aula de clásicas. Ese trabajo hubiera sido imposible sin la inspiración de algunos compañeros como Fernando o Francesc, ni el entusiasmo de todos los participantes a los que agradezco la paciencia y disposición ante todas las propuestas.

Pero el fin de semana no terminaba ahí. Con los compañeros de Millau y Coimbra teníamos trabajo pendiente: reuniones, formación, difusión... Y sobre todo, convivencia y trabajo en común, compartiendo buenos momentos, ideas y proyectos.

Ha sido un fin de semana agotador pero enriquecedor.

1 comentario:

Luis Inclán dijo...

¡Como siempre, un resumen estupendo, Ana!
Lo del homenaje a Juanvi en abril (supongo que será durante los Ludi) no querría perdérmelo. Ya avisaréis y diréis en qué consistirá, supongo.
Saludos cordiales.