Hace
tres años un equipo de chironianos desembarcaba en Santiago de Compostela con muchas ganas de compartir ideas y entusiasmo entre los compañeros de clásicas gallegos. Aunque hubo algún contratiempo todos guardamos un hermoso recuerdo de esa experiencia.
Este fin de semana los dioses han sido más favorables y hemos podido repetir la experiencia sin contratiempos. Desembarcados de lugares muy distintos (Canarias, Extremadura, Catalunya, Comunidad Valenciana) de nuevo hemos compartido intensas sesiones sobre tecnologías y redes con los clásicos gallegos.
Era un
programa muy ambicioso, cualquiera de sus apartados puede ser un curso independiente por méritos propios. Hemos tenido la suerte de encontrarnos, en algún caso reencontrarnos, con compañeros dispuestos a permanecer encerrados todo el viernes por la tarde y sábado completo entre pantallas. Es un orgullo pertenecer a esta
gens classica con tantas ganas de aprender. Ha sido una fortuna contar con esos asistentes con tantas ganas de seguir aprendiendo, qué privilegio conocerlos.
El abanico de contenidos era muy amplio. Se habló de la
búsqueda de textos y los asistentes de traducción, de
imágenes y licencias (y eso que no estaba nuestro
experto en derechos de autor), de
moodle, de
redes sociales, de
publicar en la red, hasta de los
Ludi Saguntini. El bloque que me correspondió englobaba
RSS,
marcadores,
lifestreaming,
PLE. Muchas palabras nuevas para conceptos no tan recientes. He de agradecer al grupo de
Novadors, especialmente a
Juanfra,
Jaume,
Jordi y
Linda, todo lo que he aprendido de ellos sobre estos temas. Hubiera sido imposible presentar este bloque sin seguir el camino que ellos me han mostrado tantas veces. Espero haber podido transmitir alguna de esas ideas en las sesiones. Queda la
presentación y el resto del material en el aula virtual del curso a disposición de los asistentes. Tiempo tendrán para mirarlo con calma y asimilar la cantidad de propuestas que hemos ofrecido en los talleres.
Hemos tenido también tiempo de pasar momentos muy especiales, como la entrañable visita de
Fernando, como las risas a propósito de ciertas habitaciones japonesas, o las espléndidas comidas y cenas que nos había organizado Álvaro. Hasta tuvimos alguna celebración chironiana regada con cava al dar las campanadas del viernes.
Dejo para el final el agradecimiento especial para los
compañeros chironianos, elementos imprescindibles en mi aprendizaje continuo. Nada hubiera sido posible sin ellos:
Carlos, nuestro admirado presidente, nunca será consciente de todo lo que le debo, su genialidad y generosidad son mi estímulo diario;
Luis, nuestro eficiente secretario, siempre dispuesto para todo lo que se le pida;
Olga, que sabe conjugar la experiencia y la sencillez, haciendo fácil lo más complicado;
Margalida, capaz de seducir a cualquiera con esa alegría de la que no se separa nunca;
Sebastià, que a pesar de no haber podido capturar los mejores momentos en esta ocasión, siempre comparte su especial mirada sobre cualquier asunto;
Juanvi, que a pesar de su divinidad no pudo hacer un pecha kucha con 280 imágenes, ¿cómo hablar de los
talleres y de la
Domus en tan poco tiempo? Eso hay que vivirlo, como todos sabemos. Pero el éxito de este fin de semana hay que agradecérselo muy especialmente a
Álvaro, anfitrión cariñoso y eficaz, capaz de movilizarnos y convencernos de que era posible su propuesta, ¿quién podía creer que se podían dar tantos contenidos en tan poco tiempo? Y además disfrutar con ello. Gracias, compañeros, es un placer trabajar con vosotros.