Pensamientos

domingo, 23 de noviembre de 2008

No hay palabras

Acabo de llegar de Santiago de Compostela donde un grupo de chironianos hemos disfrutado de la hospitalidad gallega. Aunque los detalles de la aventura los ha contado ya Luis, el título de este artículo es mi particular resumen sobre lo que allí hemos vivido.

Nos habíamos propuesto algo especial, una aventura de esas en las que nos metemos sin pensar y de las que luego no se sabe como salir. Audaces fortuna iuvat? Probablemente, pero atreverse a condensar en un solo paquete el contenido de cinco cursos de formación (reuniendo herramientas para las clásicas como Perseus y Collatinus, con servicios 2.0 como blogs y wikis, con aulas virtuales como moodle y, por supuesto, Chiron); a ofrecer ocho ponentes simultáneos para treinta asistentes, ponentes que se desplazan de puntos tan dispares como Extremadura, Catalunya, Aragón, Canarias y la Comunidad Valenciana; pretender ser una semillita para formar redes ... es al menos para soñadores sin remedio, chironianos, evidentemente.

Nada hubiera sido posible sin el entusiasmo y organización de Álvaro, un centauro que merece contarse entre los olímpicos, porque solo los divinos podrían haber organizado de forma tan perfecta un simposium similar y aderezarlo con innumerables agasajos que nos han dejado sin suficientes palabras de agradecimiento, incluso a los filólogos.

El curso no ha hecho más que comenzar, llegaremos hasta abril con trabajo en las aulas virtuales de Chiron. Tendremos tiempo de convencerles de que hay que cambiar el chip, como explica Carlos con la contundencia que le caracteriza. ¿Alguien es capaz de resistirse a sus palabras?




Habrá un antes y un después de la experiencia de Santiago, al menos para mí. Para hacerse una idea de lo vivido, se puede ya echar un vistazo a las imágenes del grupo.

¿Agradecimientos? Es un empezar y no terminar: a la SEEC-Galicia que ha hecho posible esta experiencia (especialmente a Cecilia, a Maite, a Xose), a los asistentes que han aguantado con paciencia todos los imprevistos (que esperamos compensar en la fase virtual), a los compañeros de Chiron con los que siempre es un placer compartir ideas y buenos momentos (Carlos, José, Sebastià, Olga, Luis, Sergi, Álvaro), a Fernando que tuvo el detalle de acercarse para acompañarnos todo el sábado, a esos amigos que nos regalaron generosa emoción y cariño desbordante (Tere, Juan Carlos, Fonso) ...

Pero por encima de todos, a Álvaro. Se me queda pequeña la palabra gracias para expresar lo que siento por todo el esfuerzo que nos ha dedicado y por el cariño que nos ha ofrecido. Sencillamente, no hay palabras.

9 comentarios:

Magdalena dijo...

Ya ves que la semilla en tierra gallega fructifica pronto. Ahora depende de cómo la cuidemos nosotros, porque la labor de los centauros sembradores ha sido impecable.
Gracias a todos!
Magdalena

Magdalena dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mertxu dijo...

Se nota que en Santiago estábais los que creéis en Chiron.Todo el entusiasmo que transmiten tus palabras es propio de alguien como tú, que siempre creyó en este proyecto, pero que nunca quisó ser protagonista principal y única de él.
No cambiéis, no dejéis que los nuevos tiempos os hagan olvidar el por qué nació Chiron.
Recordad: todo lo que hacemos lo hacemos simplemente porque nos gusta

Luis Inclán dijo...

Ana:
Como siempre, dices las cosas tan bien dichas...
Fue, evidentemente, para no olvidar.
Gracias por el relato.

gemma dijo...

Si las piedras hablaran...¿verdad, Ana? Me alegro de que hayas disfrutado tanto. ¡Un abraciño!

Susana Losada dijo...

Estupendo que hayas puesto el video con la ponencia de Carlos, como ya os dije en el for, para mi fue muy importante. Somos los participantes del curso de Santiago los que tenemos que daros las gracias por todo lo que nos habeis enseñado (y os queda por enseñarnos, je). Ademais, cada vez que damos un pasito, estais vosotros ahí aplaudiendo... Estoy desbordada por todo lo que estais haciendo, casi acompleja..., a ver si alguna vez los que aprendemos de vosotros podemos aportar algo. Lo mejor de todo es que se ve que os lo pasais bien (y yo tambien lo estoy pasando) Que suerte haberos conocido, y no me despido, porque nos vemos en nuestra aula virtual.

Álvaro P. Vilariño dijo...

Gracias Ana por todos tus cumplidos...pero estos días no serían lo mismo si después no pudiésemos escuchar el relato de las voces griegas...

Olga dijo...

Estoy todavía bajo los efectos de Santiago: tengo una especie de subidón cada vez que entro en el aula virtual del curso, o que veo post como el tuyo, y tantos otros, o que miro las fotos,los vídeos. A la vez que os añoro ya, os estoy tremendamente agradecida por todo lo que me he traído conmigo de Santiago.

santi dijo...

Eso no se hace, Anita, nos has dejado con la boca en la miel. Sí, ya sé, has inmortalizado la esencia del mensaje chironiano y a Carlos en estado puro, pero podías haber hecho un video que no se acabara tan pronto!
Felicidades a todos por el curso.
A ver si conseguimos exportarlo.
Φιλάκια