Primer día de clase, caras nerviosas y muchas ganas.
Como otros años, los nervios se calman un poco al conocer el horario y los grupos que han salido. Los que dependemos completamente de optativas pasamos todos los veranos comiéndonos la cabeza sobre la cantidad de alumnos que tendremos, las horas que saldrán y otras preocupaciones que no pueden entender el resto de los departamentos, porque los demás departamentos tienen asegurada su existencia, siempre hay un nivel en el que tienen al menos un grupo. No es así para los de clásicas y
menos para los de griego. Nosotros dependemos cada año de hacerlo bien, de haber convencido a los alumnos de que vale la pena elegir nuestras materias, de que la bondad de los equipos directivos permita que se formen los grupos, de la comprensión de la inspección. Porque en caso de que alguno de esos elementos falle, nos vemos suprimidos o desplazados. Difícil de comprender si no se vive con eso, es duro estar cada año justificando nuestra existencia. Este principio de curso ha sido especialmente complicado en muchos centros. Aquí seguimos esperando un docente de latín que ocupe la plaza (con horas de castellano) que salió en el
listado provisional de adjudicación de vacantes de julio pero que desapareció misteriosamente en
la resolución definitiva.
Dejamos los pensamientos negativos y veamos los grupos que corresponden a este departamento:
- En 3º de ESO tendremos un grupo de 24 alumnos. Es una excelente noticia, especialmente si tenemos en cuenta que habrá otros dos grupos de Cultura Clásica en el mismo nivel. Es siempre una alegría poder disfrutar viendo esas caras de curiosidad escuchando las cosas de los griegos y los latinos, un privilegio, sin duda.
- En 1º de Bachillerato hay un grupo de 15 valientes que se han lanzado a conocer la lengua de los griegos. Algunos dicen que llegan aquí porque no tenían plaza en los ciclos formativos. Es curioso como cambian las cosas, ahora resulta que el bachillerato de humanidades es el plan B por detrás de los ciclos. Afortunadamente son solo unos pocos, la mayoría vienen con muchas ganas de entrar en contacto con el mundo clásico. Hemos empezado con el alfabeto y ya vemos que no es tan difícil como parece.
- En 2º de bachillerato hay 4 alumnos que han elegido la opción de Griego II. Estoy convencida de que lo vamos a pasar genial, como ya hicimos el curso pasado. Son unos alumnos excelentes, alguna me ha soportado desde 3º de ESO, que ya es tener paciencia. Será triste despedirlos este año del instituto, pero así es la vida. Mientras tanto, disfrutaremos al máximo.
- En Referentes... Creo que no hay que ser matemático para darse cuenta de que algo ha pasado, es difícil de explicar la progresión de 17, 17, 24, 27, 1. Ese es por orden el número de alumnos matriculados en los últimos años en la materia. No hace falta demasiada imaginación para hacerse una idea de mi decepción. Me costará hacerme el ánimo, pero este alumno ya sabe que va a ser el mejor de la clase: no tiene otro remedio.
Por lo demás, empezamos este curso con las aulas específicas. Ya no habrá aulas de referencia por grupo, sino que los alumnos irán al aula temática que les corresponda según la materia. Tenía muchas ganas de tener un espacio donde colgar imágenes, tener algunos libros y organizarme a mi gusto. Desgraciadamente el departamento de griego no tiene aula propia, compartimos unas horas en Pitágoras con el departamento de matemáticas y otras más en la Babbage (con el departamento de informática), además de colarnos una hora en la de Èrik (del departamento de música). No nos movemos más que otros años, siempre buscando un rinconcito donde nos dejen estar con los alumnos.
Pasado el ratito de bajón, empiezo a caminar de nuevo.