En Benicàssim llevamos varios cursos trabajando con blogs. El que
empezó siendo blog de docente se convirtió pronto en las actas del departamento. No parecía adecuado usarlo como canal de comunicación con los alumnos para proporcionarles material teniendo las
aulas virtuales o alguna
web montada a tal efecto. Así que pasó a plasmar las reflexiones sobre la marcha del curso, también conocidas como
actas del departamento. Lo he explicado alguna vez: en un departamento unipersonal como el de griego, no tiene mucho sentido rellenar papeles que nadie lee, no sirven como evaluación de la tarea docente ni reflejan acuerdos tomados en las reuniones del departamento (me reúno conmigo misma, imagino que no habrá demasiado desacuerdo). Sacar las actas a la red y contar el progreso de los estudiantes, las dificultades que encontramos, las soluciones que planteamos, los éxitos y los fracasos, ha sido de las mejores decisiones que he podido tomar. De este modo, el seguimiento (o no) de la programación es público y toda la comunidad educativa es partícipe, encuentro consejos y críticas (amables casi siempre), pero sobre todo me obligo a reflexionar en voz alta y enfrentarme con mi marcha diaria. Pero eso no es un blog de aula, es un blog de docente o departamental.
Un blog de aula es aquel en el que escriben los estudiantes. Desde hace cuatro cursos los alumnos de Referentes Clásicos mantienen un
blog de aula del que hemos hablado en
alguna ocasión. Allí muestran sus trabajos, los preceptivos y los voluntarios. Es un espacio abierto donde se encuentran con estudiantes de otros centros, pues este curso participan los alumnos de Benicàssim con los de Elche y en cursos anteriores con los de Castellón o Almassora. Cada año empezamos con nuevos alumnos y el proceso es similar: al principio solamente publican artículos sobre lo que hacemos en clase, pero pronto alguno de ellos pide permiso para publicar por su cuenta. Por supuesto no hace falta permiso. Todos los artículos los publican directamente, sin censura ni moderación previa. En algunos casos hay fallos, es de esperar porque se trata de estudiantes aprendiendo, no son apuntes académicos ni pretenden serlo, para eso hay otros espacios mucho más prestigiosos (aunque la calidad de algunos de sus artículos bien podría pasar por la de un especialista). Las correcciones y las críticas se realizan en los comentarios, especialmente frecuentes son las relativas a las faltas de ortografía, la falta de enlaces o la presentación. Poco a poco son los mismos compañeros (del mismo centro o de los otros centros participantes) los que se encargan de esas críticas y procuran esmerarse en la redacción para no recibir comentarios negativos. Hacia final de curso la mayoría ya ha asumido que el blog de aula es su espacio, no el del docente, por eso se sienten cómodos para escribir y publicar lo que encuentran interesante relativo a la materia y se hacen más frecuentes los artículos voluntarios.
Hay compañeros que nos preguntan (a los profesores implicados en este trabajo intercentros: Esther, Israel, Javi o la que esto escribe) si no es un riesgo dejarles que publiquen o que comenten sin moderación. En cuatro cursos de experiencia hemos tenido poquísimos disgustos provocados por un mal uso de esa libertad. Todo lo contrario, pensamos que fue un acierto absoluto. Si tiene que ser su espacio, tiene que serlo con todas las consecuencias, ¿o es que en los exámenes o trabajos tradicionales corregimos antes de que nos lo presenten? La corrección siempre es posterior, después de presentar su trabajo. No se trata de presumir de alumnos perfectos, se trata de que ellos aprendan a trabajar, a corregirse, a mejorar.
Otro caso es el del blog personal del alumno, que también los hemos tenido. En alguna ocasión ha sido el alumno quien lo ha creado
por iniciativa propia, porque quería ordenar sus apuntes o porque quería ampliar por su cuenta los temas que le interesan. En otros casos, el blog se ha abierto como trabajo de una materia, como en
este caso de un Trabajo Monográfico de Investigación (optativa de 4º) o de un
trabajo de literatura griega a propósito de Edipo rey.
Es cierto que los blogs no son mágicos, pero ¿hay alguien que piensa todavía que las TIC son cosa de magia y solucionan todos los problemas? Me parece que no se trata tanto de usar o no las TIC, de las posibles bondades de los blogs o de las wikis o de cualquier otro invento dospuntocero, sino de plantearse la forma de trabajar con los estudiantes. Si replicamos el modelo "profesor habla y alumnos escuchan" no hemos cambiado nada, hemos perdido la
oportunidad de ese cambio de chip que algunos andamos buscando. Pienso que se trata de plantearse si queremos seguir con ese modelo o por fin dejamos que sean los alumnos los que participen, con todas sus consecuencias.
A propósito de esto, de que los alumnos participen, han empezado con buen tiempo los
Ludi Saguntini, donde los estudiantes han sido protagonistas absolutos. Como debe ser.