No es que quiera poner los dientes largos, es que tengo tantas cosas que contar de este principio de curso que sólo se me ocurre invitar a una paella virtual con todos esos elementos.
Para abrir el apetito, el sábado pasado estuvimos recorriendo el acueducto de Xelva guiados por nuestro Hermes, el mejor de los organizadores para estos itinera. En un enclave maravilloso, rodeado de vegetación muy variada (a ver si se animan a acompañarnos los biólogos) conocimos unos restos romanos espectaculares, un ejemplo fundamental de ingeniería romana, recorriendo tanto túneles excavados en la roca como conducciones sostenidas por enormes arcadas elaboradas con los mismos fragmentos arrancados a la montaña y que dan el nombre al acueducto, Peña Cortada. Gracias a las últimas lluvias, tuvimos la oportunidad de visitarlo con agua incluida, lo que nos permitió echarnos unas risas que siempre vienen muy bien en estos días caóticos. Este reportaje, especialmente a partir del minuto 5:20, puede servir como ilustración de lo que vimos.
Como primer plato de lujo, el lunes comenzamos un curso en Valencia a cargo de Mercedes Madrid sobre el mito y las instituciones de la polis. Ya sabéis de mi admiración por Mercedes, así que puede que mis palabras suenen exageradas, pero recorrer 150 km y sufrir las obras de la autovía de entrada a la ciudad dos veces a la semana es un placer a cambio de escuchar durante tres horas a esta gran maestra. Hace tiempo que no tenía la fortuna de asistir a unas conferencias tan completas: rigurosas como acostumbra, emocionantes como solamente ella sabe hacer, ilustrativas y útiles para nuestras clases demostrando que lo didáctico es siempre lo primero en este tipo de cursos. Es un privilegio poder escucharla y verla, gracias de nuevo a Hermes.
Ya en los segundos, sigo con los agradecimientos porque el martes comenzamos en Castellón otro interesante curso de griego moderno de la mano de Mario Díaz. Ya asistimos a uno suyo en Sagunt este verano y por eso tenía la seguridad de que el buen ambiente estaba garantizado. Si además consigo aprender algo más de la lengua helénica que pueda aprovechar en clase, el objetivo estará más que cumplido.
Como postre, este sábado disfruté de dulces conversaciones con los compañeros de Novadors en Tavernes de la Valldigna. Las ideas en esas reuniones vuelan rápidas y siempre están cargadas de iniciativas sorprendentes, como ya he comentado en alguna ocasión. Esta vez tuvimos algunas incorporaciones que espero que nos acompañen durante mucho tiempo, porque sus intervenciones me dejaron con la boca más abierta que de costumbre.
Para finalizar, ofrezco un brindis para celebrar que hace tres años se ponía en red uno de los proyectos más especiales para mí. Han pasado muchos días desde aquella noche en la que cruzábamos los dedos ante el ordenador, pero ahí sigue el espíritu por compartir, las ganas de trabajar de forma colectiva, aportando cada uno en la medida de sus posibilidades, sin esperar a que nos lo pidan o que nos lo agradezcan después; creciendo con miles (sí, miles) de contribuciones de compañeros casi desde el anonimato. Va por vosotros, compañeros.
Hemos comenzado fuerte el curso, siguiendo al pie de la letra el lema de este espacio:
γηράσκω δ'αἰεὶ πολλὰ διδασκομένη
Envejezco aprendiendo siempre muchas cosas
